6/16/2017

Te deseo cosas malas sin parar.
Si el tío del Club de la lucha tuviera un cáncer, lo llamaría Marla Singer y yo lo llamaría P.
Vi tantas cosas destruirse contigo de la mano. Lo pasamos tan bien en el infierno. Pero eres una herida abierta que nunca deja de sangrar. Parece que me entraste en el cerebro con patines de hielo, abriendome las conexiones neuronales con putas cuchillas para dejarme toda la vida jodida. Yo sonreía y gemía porque pensaba que estábamos follando, pero tú estabas hundiéndome una navaja en la memoria y echándome limón en la herida. Ojalá existiera el sitio de la peli de Jim Carrey y la tía del pelo de colores para ir a que te borraran de mi. Todo se me olvida menos tus mierdas. Te odio lo más grande, de verdad. Ojalá nunca te hubiera conocido.

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