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5/27/2013

cortocircuito (en orden anti-cronológico)

Me encanta cuando el Sol y yo hablamos a mediodía. 
Yo me hago un café sólo para mi porque él ya lleva rato despierto y se ríe de mis legañas y de que le ha costado mucho sacarme del sofá en el que me quedé dormida anoche. Un Sol a estas alturas del invierno siempre es un pequeño premio, una señal de que es así como hay que vivir: en sillones prestados, bajo mantas robadas, sin ningún plan que pueda salirse de una playa y con olor a sudor para que todo el que te huela sepa químicamente que eres feliz.

*

Feliz domingo. 
Domingo sin papel, sin tabaco, sin resaca, sin resurrección... Sin domingo. Con todos estos sentimientos en una mano y todos estos órganos vacíos en la otra. Sin saber cómo unirlos o reciclarlos.
Bostezo largo.

*

El vacío dentro de mi es tan grande que si te cayeras a mi boca, te levantarías en Australia.

*

Ojalá el mundo no tenga explicación. Ojalá toda la física sea mentira. Mi deseo para el año nuevo es que todos dejemos de creer a la vez en el Orden.

*

Las personas que sabemos querer damos asco.

*

Mientras tanto, en un universo paralelo de un par de metros cuadrados, follo con un semidios Tigre muy primitivo en un colchón rosa sin muelles y se me abren otra vez las heridas de los pies. Sobrevivo sin comida y el cerebro me funciona intermitentemente. Tengo que agarrarme a su cuello para no caerme a la vida real. A su alrededor oscila una región altamente magnetizada en la que los teléfonos no funcionan... Es un semidios, joder, qué esperas.

4/26/2013

ciclo de muerte

un colchón en el suelo
en el que tumbarse apoyando los pies en la pared.
fumar dando caladas muy largas,
mirando el humo a contraluz;
cómo huye.

sumergirse en el ciclo de la muerte
porro-polvo-pesadillas

cuatro paredes como capullo,
como útero para tu metamorfosis.

porro-polvo-porro-pesadillas

respira con las manos en la barriga,
pensando lento,
tocando muy despacio el silencio, que se va condensando a medida que llenas el cenicero.

mira a las polillas. vienen relamiendo la luz del aire y se quedan paradas en el techo a mirarte. al final ellas también cogen cariño a las encerronas (pero como voyeurs).

tus pesadillas van acumulándose hasta que se abre la puerta de golpe
y sales escandilado, con las pestañas difractando puntitos de luz,
a tomarte un cortado.


Granada [2010]



CASA

el monte
las malas hierbas
las amapolas
la azotea
el charco-piscina
el patio
las gallinas okupa

la huerta vs un campo de cardos
la higuera
las cañas
el ex-puente del canal
los pies enterrándose en la tierra recién arada



cultivar tréboles en macetas enormes
el fantasma de la gata
los insectos prehistóricos
la laurisilva
el proyecto de crassuletum
el árbol "dios lo bendiga" preferido de todas las señoras

los vasos con restos de colacao
pañuelos en todos los bolsillos
las grietas, las manchas de humedad, el moho
los tesoros robados al tío
el póster del dragón, el cartel del Lonjas, el corcho, las postales
una enciclopedia de animales, los libros de ilustraciones,
el parchís
limpiar los viernes
la puerta abierta
barrer el patio
cuarenta minutos hasta los bares
la 071

el club de las hermanas

el buen desorden no se quita
cinco pares de ovarios
VIVIR EN BRAGAS




















Mami [Abril 2013]

4/22/2013

Me molesta el cuerpo.
Como una escayola que pica.
Quiero ser un narrador omnisciente y para eso necesito librarme de él.
Verlo todo desde arriba,
desde todos los lados posibles.

Creo que así se sienten esas orugas que esperan aburridas dentro del capullo a convertirse en polillas. Saben todo lo que podrán hacer cuando salgan de esa mierda pringosa y se agobian porque no pueden apreciar su metamorfosis desde la oscuridad del cambio.

a escuchar al valle


Escucha el valle.
Espera a que sea de noche. A l'heure bleue.
Camina por el asfalto hasta que te llame la ladera de la derecha y sube. Busca un montículo de escombros y súbelo. Se te van a enterrar un poco los pies. Túmbate cuando llegues arriba. Los escombros se van a amoldar a tu espalda.
Escucha.
Primero los sonidos más altos. Los perros, los pocos coches que quedan. Los grillos, las ranas. Después van apareciendo más. Un mosquito. Piedritas que ruedan cayéndose del montón de escrombros. Un gato persigue una rata.
Los sonidos titilan, cada uno con un periodo de repetición diferente. Las nubes se paran (es l'heure bleue). Tienen la barriga rosa porque ya sabemos contaminar hasta con luz.
Ya te puedes sentar. A la izquierda está el valle. Si eres miope y no lo ves bien, no te preocupes. Lo importante está delante.
Vas a ver dos casas. La de la derecha es alta, pero en el segundo piso no tiene ventanas. Es blanca y tiene un foco en la fachada de delante que la hace parecer un fantasma. La de la izquierda es bajita y muy ancha. Parece enterrada entre las malas hierbas que intentan comerse a las dos casas.

Concéntrate en separar los sonidos. Identifícalos todos. Ponlos en fila. Pregúntales qué fue. Luego deja que hablen tus pulmones. Usa los oídos y el esófago. Siente con él. El aire entra y sale. Rollo masturbación gástrica.

Los perros se van a ir callando. Los demás animales, no. Antes de que haya demasiada luz, vete y date prisa en disfrutar de tus últimos pasos dentro del valle (que serán un poco zombies porque la tierra del montículo se hunde cuando lo bajas). Una vez vuelvas al asfalto se te habrá olvidado casi todo.  

4/15/2013


[I]
Desayunar largo y tendido
y al final mezclar todas las comidas:
no saber muy bien cuándo has terminado nada.

Vivir en una mezcla continua
en la que nunca distingues los ingredientes,
ni sabes cuándo han llegado
a la disolución en la que vives.

Olvidarse el ego en cualquier baño público
(habiéndotelo quitado para lavarte las manos).

Rendirse adrede, para correr a donde se juega a tu manera.
Volver a descubrir los secretos que te tenían siempre contento.



[II]
Si quieres nos quedamos aqui tirados toda la noche
miramos las estrellas y dejamos que nos entre el rocío por la barriga
y se nos congele la espalda
y seguimos hablando de cosas inventadas.
Amueblamos nuestro mundo y le quitamos el polvo
estornudamos y seguimos hechos una pelusa
al lado de esta minicasa verde
que nos mira negando con la cabeza,
pensando que ella ya sabía que pasaría.
Podemos despertarnos sin acordarnos de cuándo nos dormimos (seguro que yo primero)
y desayunar una naranja aunque ya se están poniendo malas
y nos vamos caminando al bar y desayunamos-II medio de vino.

Podemos volver a enredarnos para siempre.
puedo volver a creerme mis primeras alucinaciones,
mis primeras teorías de belleza y caos.
Puedo volver a creer que no necesito lenguaje.
Desactivamos nuestros hemisferios izquierdos y nos vamos de paseo...
el cielo ya está rosa.

Mi misión como científica es cazar fenómenos,
simplificarlos,
entenderlos
y modelizarlos.
Comerme su carne y mirar su esqueleto desde todos los ángulos.
Esquilar
para poder medir mejor.
Rasurar
para lamer mejor.
Utilizo en mi análisis pocas-pero-precisas palabras, para no perderme en mi camino al inalcanzable cero absoluto: el esqueleto del esqueleto.

Mi misión como artista consiste en identificar la jaula-realidad en que me muevo y pelarla de su vegetación-camuflaje. Dar dos pasos hacia atrás y mirar las rejas oxidadas que me miran respirando despacio, conteniendo el miedo porque no pueden escapar.
Luego, planto semillas de enredadera a sus pies, en todos los huecos, para cubrirla de vida-verde-calentita, esta vez escogiendo yo qué plantas nacen y la cubren, para que crezca, de una forma nueva, una realidad II cuyo esqueleto ya no me tiene miedo.

Vuelvo a actuar como científica y podo mi enredadera con cuidado para descubrir que la verja que sujeta la planta que crié ya no es la misma que había analizado: tengo que volver a estudiarla para luego re-recubrirla y así voy alternando mis dos hemisferios cerebrales.

Ésta es mi vida como cientista o artífica que
crea
destruye
investiga
destruye
crea
con sus sentidos-sensores y sus herramientas-cuerpo,
para construirse un mundo propio reciclando uno que existe pero está viejo.
Mi mundo nuevo hierve y crece constantemente. Como una galaxia vista desde lejos o un lapo visto con microscopio.
Algún día yo pararé de existir, mi mundo dejará de crecer y mi jaula quedará abandonada en un descampado, lista para ser reciclada por un ser nuevo que la necesite en su proyecto.

Así.

2/02/2013

qué es terrorismo artístico

Los axiomas en que basamos nuestras vidas son ridículos y mutiladores. Decimos para un lado, pero hacemos hacia el otro. Pretendemos independizarnos de la aristocracia, pero ella es como esa madre severa, de nariz arrugada y corazón extirpado a la que intentas, en secreto, hacer sonreír; aunque luego digas que la odias. 
Porque nuestro cariño, nuestra belleza y nuestra risa están organizados según los cánones que esta madre nos enseñó con su jarabe de palo en el recreo, mientras nos ponía en fila y elegía en silencio a sus hijos preferidos. Y nosotros, los que siempre nos esforzamos por caerle bien y conseguir hacer algo que, al fin, le gustase, nos creímos peores. 
Nos creímos peores y nos esforzamos por ordenar nuestras habitaciones y peor; nuestros cerebros. Nos creímos que el caos era feo, porque nuestra madre sí era fea dentro de nuestro caos, y eso nos daba miedo.
Pero es hora de crecer. Sin normas no nos harán falta madres y tampoco vamos a necesitar su permiso, beneplácito, bendición o caramelo para saber que estamos haciendo bien al disfrutar de nuestros imperdonables defectos.

1/14/2013

purpurina ázida


empezó a llover y no era noche cerrada.
llovió
durante toda la noche y parte de la mañana.
llovió una lluvia muy fina, un calabobos.
llovió y
nadie llevaba paraguas,
nadie dejó de salir.
cuando dejó de llover ya no quedaba nada.
nadie para ver cómo amainaba la misteriosa lluvia de purpurina ácida que había corroído todo, poco a poco, durante toda la noche.

manifiesto

Menos mal, por fin he entendido lo del miedo repentino a los peces cuando era más chica.
Por fin he aceptado mi naturaleza anfibia
y he comprendido que no tengo miedo a nada.
Por dentro soy peluda:
por algunos sitios llena de césped (del loco que nadie corta, con trebinas, hormigueros, amapolas y hummeln)
y por otro con praderas de algas y charquitos llenos de pescaditos y estrellas y cangrejos ermitaños.
A veces me sube la marea por dentro. Es raro, no lo puedo explicar. Pero me sube y se ahogan un rato las praderas de algas y los charquitos se unen.
A veces, por la tarde, me baja el mar de nubes como una cascada desde las montañas. Si te pones desde San Roque se ve. La gente se para a sacarle fotos. Aunque los atardeceres nunca son rojos.
A veces se me ponen las pupilas estrelladas. Cuando se funden las luces de la calle, sobretodo. Y se me ponen las piernas en forma de camino, con dirección a Las Mercedes, aunque nunca llego porque yo vivo antes. Y estornudo risa, y también la lloro porque yo sí que tengo suerte... y llego con la ropa chorreando pero nadie se da cuenta porque la risa es invisible. 

Me encanta tener todo esto dentro, 
me encanta ser capaz de sacarlo (sólo algunas cosas pequeñas, como cuando la gente se lleva piedras del Teide)
y ser capaz de encontrar a otras personas con paisajes así en su interior, 
somos pequeños trozos de algo muy grande, y hace cosquillas saberlo.

CUERO (un cuento pequeñito)

la piel es un interminable impermeable que, como cinta de Moebius, delimita la frontera física yo-cosmos.
sirve como sistema de referencia
imagina la vida vista desde todos tus poros a la vez: una percepción visual casi perfecta que incluye todos los puntos de vista a la vez.

cuando no existían los límites, ni los nombres, todos éramos dioses: infinitos y superpuestos. (todos los puntos de vista a la vez) 
todos éramos sólo uno: distinguir individuos era tan imposible como inútil.
desgraciadamente conservo pocos recuerdos y, además, los más viejos son de los 90. por eso no sé ni se me ocurre cómo cojones hemos degenerado de la plenitud absoluta de los dioses a la miserable existencia humana actual: sólo tenemos dos ojos y no sabemos aprovechar los ajenos.

alquitrán

Hoy me he despertado con los pulmones chorreando culpa. Casi no podia respirar.
Sudaba.
Todas las gotas surgian de mi cerebro y atravesaban mi cuero cabelludo y arrastraban pelo abajo un poco de todo el polvo grumoso y gris que me cubre desde que 'el infiel es fiel a si mismo'
y me bajaban por las sienes
y bordeaban mis cejas
y se perdian barbilla abajo
consiguiendo, de alguna manera, caer dentro de mis pulmones
convirtiendome en un charco de lodo con pequeños arcoiris de grasa.

polvo asco gasolina y sudor.


manifiesto trebinero para el año nuevo


 He subido a la azotea a fumar. Sólo se escucha a los perros y a las ranas.
Ninguna casa tiene encendidas las luces. Sólo iluminan sus televisiones, que hablan mientras sus habitantes intentan dormirse de una puta vez.
La resaca se extiende hasta allí donde terminan las luces de las farolas que indican caminos por los que alguien vuelve a casa, conduciendo y cagándose en dios.
La resaca ha pringado todo el paisaje pero, a lo mejor,
alguien vuelve caminando
(como nosotros esta mañana)
porque ha decidido que no quiere que le lleven a casa.
Porque he decidido que no quiero que nadie me lleve a casa. Tengo que comprobar, antes de que la resaca me disuelva el cerebro, que SI MUEVO LOS PIES ASÍ Y ASÍ, LLEGO DONDE QUIERO IR.
Y sobretodo tengo que comprobar que esto no es una metáfora
ni un propósito para el año nuevo
ni una tontería que se hace porque quieres que te baje ya el spiz
ni una excusa para estar un rato más con este tío.
No se explica con filosofías ni con cuentos
nada de lo que voy a hacer.
Sólo caminar
y nunca más dejar que nadie me lleve a ningún lado, porque desde el coche no puedo arrancar trebinas que desayunar mientras me río de lo fácil que es sólo ser.

1/09/2013

PUS


 “Estaremos juntos por siempre” está mal, primero, porque es mentira y, segundo, porque si fuera verdad sería una maldición gitana.
Como persona de sangre espesa y hablar pachorrudo advierto: el amor que parece eterno sólo es más lento, pero también acaba y por un tiempo las chustas cunden, pero ni de coña el hombre se puede nutrir de cenizas.
De hecho, se acumulan todas en el apéndice y se pone como un cenicero mojado, se te infecta y terminas vomitando pus y borrando su número mojando la pantalla del móvil con lesas lágrimas que tanto te mereces
.
Por otro lado, Me da risa y tambien pena esa gente que se enamora sin haber bebido. No sé si porque ya se van manifestando los sintomas de camionera borracha de barra o porque soy una sabia y tengo toda la razon y el amor no crece bien si no es sobre un poso de tropezones color VINO, hirviendo y listo para salir del estomago a la que entre otro chupito. INCLUSO me atrevería a afirmar que las putas mariposas esas que la gente dice que siente volando en el estómago no son más que esos tropezones que digo, vibrando como locos en la pota efervescente de la que crece el amor.
De nuevo no sé si por lo de camionera o por lo de sabia, siento que uno de los ataques terroristas que me encomienda mi conciencia-aka-gata (afectada, por cierto, por la anestesia que le están administrando ahora mismo mientras le limpian de pus los intestinos (cosas del amor, prueba número 1)) es demostrar cientifica, publica y repugnantemente que el amor es una guarrada mental que se cocina con cañas a 1 euro, amanecidas indemostrables (amor es sin kodak) y pactos de saliva o de sangre o de semen. El amor es asqueroso, NUNCA ROSA Y SI ACASO VIOLETA, y lo pienso vomitar hasta la bilis,
hasta empapar un trapo con ese liquido apocaliptico crepuscular que echas ya en el ultimo acto vomitante y limpiar el cristal de una casa cualquiera y ver que esas putas rosas rojas se están bajando del florero y se va a ir llorando a casa.

10/20/2012

vete


Ante la perspectiva de tu vuelta, el mundo se arquea como un gato negro tuerto que quiere dar buena suerte. El aire se vuelve de aceite requemado y dejan de gustarme mis manos. Las parejas se vuelven más nítidas. Empiezan a estar por todas partes. Con sus contraseñas de amor y sus conversaciones con condón que nunca llegarán a ningún oído. The sadness. The sadness. La tristeza empieza a condensarse infiltrandose en el ciclo del agua. A metabolizarse en la gente atravesando sus pieles camuflada entre el sudor. Luego se reproduce en las glándulas lacrimales. Y los ojos brillan con tristeza. Que es mate. 

Quererte es subir la pared de la vasija infinita que me atrapa y, al llegar al borde, soltarme.

Vete. No quiero verte nunca más. Sólo quiero oir hablar de ti.

Arrastras, atadas a tus pies, todas esas latas oxidadas que babean recuerdos. Vienes caminando por el mar. Llevas encima tanta culpa como cabe en una columna de atmósfera sobre alguien tan flaco. Abres los brazos y vas aspirando aire. Llegas riéndote porque todo el peso de la culpa más larga de mi vida me va a enterrar viva una vez llegues y me abraces. Y todos esos parásitos que crecen entre las arrugas que te han salido en los dedos de secarte lágrimas van a caer sobre mi y van a cambiarme de color.

5/27/2011

Desde hace unos días hay un cadáver de hummeln en la puerta de casa.
No sé cómo interpretarlo...

5/09/2011

nota mental muy hermosa

aluado e una pessoa quem anda sempre com la cabeça no mundo na lua

1/06/2011

un haiku y un casi-haiku

{*}
medusas rojas
y fosas abisales:
abre los ojos.

{**}
los tres puntos,
volcánica cabeza,
de una risa.

11/09/2010

oh jess

Soñé que iba por ahi con Jess,
soñé que estaba en una foto con Pierre.

hubo guerras en mi cerebro durante noches...
antes de dormir sólo decía chorradas inconexas.
sólo te las conté a ti porque es mi costumbre.
porque tienes esas ojeras características
que interpreto como señal de que sabes qué estoy diciendo
y no te estás asustando.

de todas maneras no entendiste nada.
yo tampoco.

hace tiempo que doy vueltas como un ratón por un circuito de plástico, en un laboratorio. no estoy segura de que pase algo malo,
pero todas las noches acabo sospechando que sólo soy un conjunto de sistemas en perpetuo desequilibrio
y me voy a dormir sin entender nada,
asustada por esta paz artificial,
por esta rutina sedante.